Abad

Del acusativo “abbatem” de la palabra latina “abbas” que a su vez viene del griego ἀββάς “abbás” y ésta del arameo “abba”, que significa “padre” (compárese con el hebreo אב “av” y el árabe اب  “ab”). La palabra llegó a nuestro continente a través de la religión cristiana donde obtuvo su significado actual, la autoridad más importante de una congregación de monjes. De ahí proviene también la palabra abadía (lat. abbatia).  Véase en otros idiomas europeos: it. “abbazia”, fr. “abbaye”, ingl. “abbey”, alemán “Abtei”.

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